

















Tras un largo día cosechando maíz, una joven mujer llamada Illya se retrasa regresando a su aldea y por un momento se detiene a admirar el atardecer en el páramo andino. Distraída por el paisaje, es acechada secretamente por el Chuzalongo, el temido duende del páramo.
Cuando ella llega hasta una quebrada, la criatura le lanza un hechizo de amor que la hace ver a un apuesto y cautivador joven de rostro noble y voz dulce en lugar del monstruo, entregándose a él y dejándose llevar en brazos hacia un pajonal.
Allí, Illya se pincha accidentalmente el dedo con la hoja espinosa de una chuquiragua, lo que rompe el trance de inmediato. Al ver la verdadera y aterradora forma del Chuzalongo, frena su pánico, respira hondo y recuerda los consejos ancestrales de su abuela delante del fogón. Por lo que, rápidamente se coloca su chal al revés.
Aquello confunde y avergüenza al Chuzalongo, ya que desconoce como se usa la ropa humana. Además, repentinamente escucha el lejano ladrido de los perros de la aldea. Esto hace que huya hacia la niebla, dejando a Illya el tiempo suficiente para escapar.
Fuente inspiracional para el relato: Mundo Diners, 2023.

